2,5 segundos. Parecen pocos. Pero basta con este fragmento de tiempo minúsculo para pasar de 0 a 100 km/h.
Detrás de este hito hay horas incontables de investigación, desarrollo, pruebas y ensayos de los mejores ingenieros de Audi.
Este es nuestro homenaje a ellos. Y lo hemos hecho de la forma más humana posible: a través del arte.
Se trata de una técnica de animación creada en 1915 por Max Fleischer que consiste en ilustrar o calcar una secuencia de imágenes reales, fotograma a fotograma, para simular un movimiento.
Cinco miradas. Cinco estilos. Cinco maneras de interpretar.
Cada una de ellas ha llevado la rotoscopia a su propio lenguaje visual. Un proceso artesanal donde cada trazo y cada técnica reflejan una mirada distinta, humana y personal.
La aceleración de un Audi RS e-tron GT es el resultado de cientos de componentes trabajando al unísono. Desde el movimiento de los iones de litio hasta el flujo de energía, el inversor o el rotor.
Cada ilustración funciona como una obra independiente, con un estilo, una técnica y una mirada propia. Pero, al unirse, forman una única pieza colectiva.